Pavimentos y revestimientos
Cómo combinar pavimento y revestimiento en baño y cocina
19 de junio de 2026 · Equipo DEKORERE
El suelo y las paredes son la base sobre la que se monta todo lo demás. Acertar con su combinación marca la sensación de orden y amplitud de un baño o una cocina más que cualquier accesorio.
Empieza por el tono
Lo más sencillo y seguro es elegir una gama base (cálida o fría) y mantenerla en suelo y pared. Dentro de esa gama puedes jugar con la intensidad: un suelo algo más oscuro que la pared aporta estabilidad visual y disimula mejor el uso diario.
Contraste con cabeza
El contraste da carácter, pero conviene dosificarlo: si el suelo o una pared tienen mucho dibujo (mármol marcado, hidráulico, zellige), acompáñalos de superficies más neutras para que respire. Un único protagonista por estancia suele funcionar mejor que varios compitiendo.
Formato y dirección de las juntas
- Los formatos grandes generan continuidad y menos juntas; los pequeños, más detalle y textura.
- Repetir o alinear las juntas entre suelo y pared ordena la imagen; cruzarlas la rompe.
- El color de la junta cambia el resultado: a tono lo unifica, en contraste lo dibuja.
- En espacios pequeños, menos cambios de formato ayudan a que parezca más amplio.
Continuidad entre estancias
Si quieres sensación de amplitud, mantener el mismo pavimento (o uno muy parecido) entre estancias contiguas e incluso hacia la terraza aporta continuidad. El porcelánico permite coordinar interior y exterior con acabados afines, cuidando que el de fuera sea antideslizante.
Pruébalo a tamaño real
El color y el dibujo cambian mucho con la luz y el tamaño de la pieza. En nuestra exposición de Maó puedes combinar suelo y pared a tamaño real y verlos juntos antes de decidir.